En Hibridea conceptualizamos y desarrollamos proyectos y aplicaciones innovadoras: web, móvil, etc.

Nos gusta lo que hacemos y siempre estamos investigando. También desarrollamos constantemente ideas que todavía no se han materializado en proyectos concretos, todo esto lo puedes encontrar en nuestro blog.

Cómo lo hacemos

Empatía

La empatía es clave en todo lo que hacemos poniéndonos siempre en el lugar del cliente.

Modularidad

Los proyectos crecen a medida que lo necesites.

Colaboración

Nos gusta que nuestros proyectos sean colaborativos y por ello diseñamos e integramos herramientas que ayuden a interactuar con los usuarios.

API

Tenemos la premisa de que nuestros sistemas “hablen” con otros sistemas y “escuchen” lo que otros sistemas tienen que decirle.

Metodología

En nuestros proyectos utilizamos metodologías contrastadas y siempre estamos explorando nuestros caminos. Así utilizamos la metodología Ágil de desarrollo que funciona de la siguiente manera:

  1. El cliente es parte del desarrollo del proyecto. La colaboración e interacción del cliente con el equipo de desarrollo es periódica, ya que esta colaboración entre ambos será la que marque la marcha del proyecto y asegure su éxito. A través de las historias de usuario se describen en lenguaje claro y sencillo las características que el sistema debe poseer, a través de ellas se priorizan las más importantes que serán las que se implementen primero en el proyecto.
  2. Diseño simple y flexible. Diseñamos la solución más simple que pueda funcionar y ser implementada en un momento determinado del proyecto.
  3. Entregas frecuentes. Se producen rápidamente versiones del sistema que sean operativas. Esta versión ya constituye un resultado de valor para el negocio. A través de estas entregas, en forma de demo, el cliente puede probar y darnos feedback sobre aspectos que no funcionan como esperaba o que son mejorables. Además nos hace responder rápidamente a los cambios que puedan surgir en el proyecto.

Con esta metodología, ponemos mucho énfasis en la calidad, pero no solo entendida como la calidad del código sino como el proceso global del proyecto, como por ejemplo que lo desarrollado sea útil o responda a las expectativas del cliente.